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Enclavado en la Plaza de San Juan y custodiado por la figura de Diego
Porcelos (fundador de la Ciudad) y al amparo de la Iglesia de San Lesmes,
el monasterio de San Juan se nos constituye también como parada
obligatoria para los peregrinos que marchan hacia Santiago. Monasterio
benedictino, funciono como hospital de perigrenos en tiempos. Aunque no
conservado en su totalidad, aún conserva el claustro renacentista, sede
hoy en dia del museo Marceliano Santamaría y la Sala Capitular. |